Hoy hace quince años

A mi hermano Juan, por su risa. In memoriam.

PASADO PRESENTE.

Evoco el viento eterno,
y Eolo presuroso,
trae y lleva el eco de su risa.

Transporta sus sonoras carcajadas,
que reviven y resurge el pasado.
Las percibo y me hacen sonreír,
imaginando ufana tu expresión
portadora de alegres novedades,
ocultando otra cruda realidad.

Por momentos se esfuman.
Rememoro lo pronto que te fuiste,
que hay personas a las que el cielo azul
parece atraerlas, como si fuera
un imán de bondad.

Te quiso para sí,
dejando desamparo en tu vacío.

Nos reubicamos en la soledad,
huérfanos en tu ausencia, querido Juan.

A Pablo

TUS PALABRAS

Tus palabras son verdad dolorosa
y mágicas. Sonoras,
trepan las más acérrimas conciencias
de quienes aún las tienen.

Danos palabras
que conviertan la desazón en lucha,
y la falta de fe en la humanidad,
en corazón.
Facilítanos palabras
que lanzadas al viento
traspasen las fronteras del miedo
y logremos transformar
la ruin ilegalidad, en justicia.
Grábanos tus palabras
en la frente
en el corazón
en el cerebro.
En el alma.
En el viento eterno que las transporta.
En las lenguas de las bocas que abramos
para bordar el silencio
de las bocas de los muertos
que aún
piden
justicia.

© Carmen Salas Del Río 2019